Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar tu experiencia, así como para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros, como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, aceptas el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haz clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

¿Qué está causando la caída de criptomonedas y acciones?

Por qué las criptomonedas se están desplomando y las acciones siguen cayendo

En medio de una semana marcada por fuertes movimientos en los mercados, el bitcoin y las principales bolsas estadounidenses experimentan una caída que ha generado inquietud entre los inversionistas.

En los últimos días, la inestabilidad ha regresado con fuerza al ámbito financiero mundial. Tanto el sector de las criptodivisas como los principales indicadores bursátiles estadounidenses experimentaron caídas, generando preocupación entre los inversores en activos de riesgo. La reciente evolución del bitcoin, sumada a la presión sobre las empresas tecnológicas y la incertidumbre en torno a las futuras determinaciones de la Reserva Federal, ha creado un entorno complicado que numerosos expertos ven como un momento decisivo para el futuro cercano.

Una semana agitada para Wall Street

El clima en los mercados bursátiles de Estados Unidos mostró un incremento considerable en la prudencia de los participantes. A lo largo del martes, los índices más importantes agudizaron las caídas que se venían registrando en las últimas semanas. El Dow Jones experimentó un descenso de 413 unidades, lo que representa un 0,89 %. El S&P 500 bajó un 0,6 %, en tanto que el Nasdaq Composite, con su fuerte dependencia del ámbito tecnológico, sufrió una merma del 0,9 %. Estas fluctuaciones se añaden a una tendencia descendente que ha caracterizado el mes.

Este retroceso no es un hecho aislado. En las últimas semanas, los participantes del mercado han mostrado una actitud más conservadora, reduciendo su exposición a activos considerados de alto riesgo. Entre estos se encuentran tanto las acciones vinculadas a la inteligencia artificial como las criptomonedas. Esta disposición más defensiva se ha visto reforzada por la incertidumbre que rodea la posibilidad de que la Reserva Federal decida o no recortar las tasas de interés en su próxima reunión.

El efecto de esta inestabilidad se observa nítidamente en la conducta de las monedas digitales, especialmente en el bitcoin, cuya naturaleza especulativa lo vuelve sumamente susceptible en periodos de aversión al riesgo.

El bitcoin entra nuevamente en territorio bajista

En un lapso de apenas seis semanas tras haber superado su récord histórico de 126.000 dólares, el valor del bitcoin ha disminuido en más de un 26 %. En la mañana del martes, la criptodivisa se cotizaba ligeramente por debajo de los 93.000 dólares, anulando por completo las ganancias obtenidas durante el año. La noche del lunes, su precio llegó a caer por debajo de los 90.000 dólares, un umbral no visto en siete meses, antes de experimentar una leve recuperación.

Con este movimiento, el bitcoin vuelve a caer en lo que en Wall Street se conoce como “mercado bajista”, es decir, cuando un activo desciende más de un 20 % desde un pico reciente. De acuerdo con cálculos basados en su capitalización global, la criptomoneda ha perdido más de 600.000 millones de dólares desde que comenzó su declive.

Según Haider Rafique, socio director global de la plataforma de intercambio de criptomonedas OKX, esta reciente caída se inscribe en una dinámica generalizada que ha mermado el interés por las inversiones de riesgo. La evolución del bitcoin, en esta coyuntura, es un claro reflejo de la inquietud que se ha manifestado en diversos ámbitos, particularmente en los vinculados a la tecnología y la inteligencia artificial.

Presiones en las acciones tecnológicas

Luego de un período de crecimiento de medio año que impulsó a numerosas empresas tecnológicas a valoraciones extraordinariamente altas, las preocupaciones sobre una posible sobrevaloración han empezado a surgir. El martes, un extenso grupo de títulos bursátiles relacionados con la inteligencia artificial y otras áreas tecnológicas experimentaron descensos: Nvidia bajó un 2,3 %, Amazon se contrajo un 3,1 % y Microsoft decreció un 3,3 %.

El Nasdaq, índice donde las tecnológicas tienen un peso predominante, ha descendido más de 6 % desde su máximo histórico alcanzado a finales de octubre. Durante esta caída, el índice ha perdido aproximadamente 2,5 billones de dólares en valor de mercado.

El aumento de la volatilidad se refleja también en indicadores de sentimiento como el VIX, conocido como el “índice del miedo” de Wall Street, que aumentó 11 % el martes. Por su parte, el índice de Miedo y Avaricia de CNN volvió a ubicarse en terreno de “miedo extremo”, alcanzando su punto más bajo desde principios de abril.

Factores que agravan la caída del bitcoin

Además de la aversión generalizada al riesgo, el bitcoin se enfrenta a un patrón de ventas protagonizado por inversionistas de largo plazo que están asegurando ganancias tras los fuertes aumentos registrados en años recientes. Gerry O’Shea, jefe de análisis global de mercados en Hashdex Asset Management, explica que los tenedores de largo plazo han estado tomando utilidades, presionando aún más el precio en un entorno marcado por la incertidumbre respecto a la política monetaria de la Reserva Federal y otras condiciones macroeconómicas.

El interés por las criptomonedas también se ha visto influido por factores políticos. Eric Trump, tercer hijo del presidente Donald Trump, participó en la conferencia Bitcoin Asia 2025 en Hong Kong el 29 de agosto de 2025, donde reforzó el entusiasmo por las criptomonedas. Aun así, su respaldo no ha sido suficiente para revertir la tendencia bajista.

Una de las situaciones que debilitó la dinámica de compra del bitcoin ocurrió el pasado 10 de octubre, cuando el presidente Donald Trump reavivó la disputa comercial con China. La reacción inmediata fue un desplome abrupto de la criptomoneda, seguido del retiro de numerosos participantes del mercado. Peter Chung, jefe de Presto Research, señala que desde ese momento los “libros de órdenes” se han mantenido más livianos, lo que deja el precio mucho más expuesto a fluctuaciones pronunciadas.

Entre la especulación y la búsqueda de estabilidad

Hace apenas unas semanas, el panorama para el bitcoin se presentaba alentador. Previo a la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024, la criptodivisa cotizaba en torno a los 69.000 dólares. A partir de ese momento, y en medio de diversas fluctuaciones, consiguió un ascenso cercano al 83 %, llegando a principios de octubre a su valor más alto, superando los 126.000 dólares.

El entusiasmo por el bitcoin se vio impulsado en diciembre de 2024, cuando superó por primera vez los 100.000 dólares. En aquel momento, los inversionistas apostaban a que el nuevo Gobierno de Trump adoptaría un marco regulatorio favorable para los activos digitales. Estas expectativas parecían confirmarse cuando se aprobó la Ley GENIUS en julio, la cual estableció reglas claras para las stablecoins. Además, Trump designó a Paul Atkins, un regulador con postura favorable hacia las criptomonedas, como presidente de la Comisión de Bolsa y Valores.

A comienzos de este año, el bitcoin se mantenía cerca de los 94.000 dólares. Sin embargo, la caída reciente ha borrado las ganancias acumuladas en los últimos 11 meses. En comparación, el S&P 500 acumula un crecimiento del 13,4 % en lo que va del año, mientras que el oro ha aumentado 53 %, convirtiéndose en uno de los refugios predilectos durante el reciente periodo de volatilidad.

Las acciones tecnológicas, pese a la presión que han enfrentado, han mostrado cierta capacidad de recuperación. Nvidia, por ejemplo, cayó un 3,36 % el viernes, pero terminó ese mismo día con un alza del 1,77 %. Algo similar ocurrió el lunes, cuando pasó de una caída del 3,08 % a un cierre con un retroceso más moderado del 1,88 %. Estos rebotes contrastan con el comportamiento del bitcoin, que se ha mantenido alrededor de los 92.000 dólares sin mostrar señales claras de recuperación.

Un punto de inflexión para el mercado de criptomonedas

El ambiente general en torno al bitcoin sugiere que el mercado podría estar ante un momento decisivo. Los eventos positivos que impulsaron su precio durante el año parecen haber quedado atrás, y ahora predominan las dudas sobre la capacidad del activo para retomar el impulso alcista en el corto plazo.

Según Haider Rafique, la evolución del mercado en los días venideros será crucial para discernir si la actual contracción se transformará en una corrección más pronunciada o si meramente constituye un respiro dentro de una trayectoria que podría seguir su curso. Esta clase de ambigüedad es habitual en momentos donde confluyen elementos macroeconómicos, políticos y normativos.

A pesar de las dudas, algunos participantes del mercado siguen teniendo una visión optimista. Ryan Rasmussen, jefe de investigación en Bitwise Asset Management, sostiene que este tipo de movimientos suelen interpretarse erróneamente como un signo de debilidad permanente. En su opinión, la fase de estancamiento actual podría ser una oportunidad para fortalecer posiciones o para que nuevos inversionistas ingresen al mercado antes de un eventual repunte.

El historial reciente parece confirmar esta idea: en abril, el bitcoin descendió a 74.500 dólares, para luego ascender vertiginosamente superando los 126.000 dólares a principios de octubre. No obstante, tal como han indicado varios expertos, la situación actual es intrincada y el mercado tendrá que asimilar múltiples elementos de forma concurrente antes de establecer un rumbo más definido.

Una mirada hacia adelante

La fluctuación actual del bitcoin es el resultado de la confluencia de diversos factores: la inestabilidad económica, las modificaciones normativas, los acontecimientos geopolíticos, el equilibrio entre la oferta y la demanda, y el comportamiento de los participantes del mercado. Para quienes invierten, el reto consiste en descifrar estos indicadores sin tomar decisiones precipitadas.

El mercado financiero, tanto en activos tradicionales como digitales, está atravesando un periodo de importantes ajustes. La pregunta central que se plantean muchos analistas es si esta etapa marca el inicio de una corrección más profunda o si representa una pausa temporal en un ciclo que aún podría mantenerse alcista a mediano plazo.

En cualquier escenario, el bitcoin sigue funcionando como un indicador clave del interés global por el riesgo. Su comportamiento en las semanas venideras seguramente proporcionará indicios importantes sobre la trayectoria que el mercado en general podría seguir hasta finalizar el año.

Por Noel Gómez

Relacionados