lunes, febrero 26

Erdogan da luz verde a la adhesión de Suecia a la OTAN, que triunfará con su histórica neutralidad

el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, se está revelando como el gran negociador-estratega de los actuales líderes mundiales. Ni Biden, ni Macron, ni Scholz.

A su mediación en la guerra de Ucrania entre Putin (que apoyó a Prigozhin) y Zelenski (que respondió a su anillo de adhesión a la OTAN), el turco sumó ayer otro inicio de Cumbre de la Alianza Atlántica como protagonista absoluto. Dios el si definitivo un Sueciaque se convertirá en el 32º país de la Alianza Atlántica.

Cuando se trasladó a Madrid el año pasado, cuando anunció que levantaría un primer veto a la entrada de Suecia y Finlandia en una reunión a cuatro bandas con Stoltenberg incluido, Erdogan quiso levantar un segundo veto a Suecia en una reunión «in extremis». «. Lo hizo tras demandar antes -¿órdago o chantaje?- que la Unión Europea accediese primer a retomar las conversaciones para que Pavo se convierta en pais comunitario. Casos nada.

Sin embargo, a las 21.20 horas (una hora más en Lituania) y entre cuatro encuentros, el secretario general de la OTAN anunció la humareda blanca entre Erdogan y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, y la calificó de «un paso histórico que hace que todos los alias de la OTAN sean más fuertes y seguros».

Poco después, la OTAN señaló los puntos principales del acuerdo: la continuidad de la cooperación bajo el mecanismo trilateral conjunto que se anunció en el mes de 2022 celebrado en Madrid, un nuevo pacto de seguridad bilateral que se reunirá anualmente y un año de dice Suecia servir de base para su continua lucha contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.

En este documento establecerá algo de gran importancia para Turquía: Suecia reitera que no brinda apoyo al grupo militante kurdo YPG/PYD y a la organización calificada de movimiento gulen.

El primer ministro sueco, ulf kristerssonincidió en que el acuerdo no conlleva «compromisos adicionales» más que todos los enumerados.

Es en el punto del terrorismo que Suecia ha pedido a los monstruos que sean buenos alumnos este último año: aprobó una enmienda constitucional que permite introducir leyes antiterroristas por más tiempo, fue extraditado por el activista kurdo Mahmut Tat y su Tribunal Supremo ha aprobado otra extradición de un simpatizante de PKK condenado por tráfico de drogas en Türkiye y arrestado en Suecia. Así, el país nórdico se levantaba con dos siglos de una cultura arraigada de la neutralidad, sobre todo en tiempos de la Guerra Fría. Ahora se convertirá en aliado de pleno derecho y, paso a paso, la Alianza le envía un mensaje a Vladímir Putin: la guerra en Ucrania ha logrado atraer al club OTAN a dos socios estratégicos más. Finlandia, que se incorporó el 4 de abril y compartió más de 1.340 kilómetros de frente con Rusia; y Suecia, pieza clave en el mar Báltico con la isla de Gotland y con su poderosa industria de defensa.

El veto de Hungría

La hábil negociación de Stoltenberg, seguía básicamente a la patrona de Madrid cerrando a los protagonistas del día anterior hasta hacer un cuerdo. Además, refuerza el papel del noruego como helm de un OTAN che salva otro asunto de fricción entre los aliados. Seguramente, ahora Hungría también levantará su veto en Suecia. EE.UU. se sumo sin reparar al acuerdo.

Entonces, en presidente, Joe Bidenmanifestó su disposición a bordo con Turquía mejorando sus recursos militares y de disuasión, una de las peticiones que la diplomacia de Erdogan ha hecho sobre el tablero en los últimos años.

Antes del encuentro con las tres bandas, Stoltenberg mostró su comprensión y sorpresa por el anuncio turco de pedir su adhesión a las aspiraciones europeas de Turquía: «Apoyo las ambiciones de Turquía de convertirse en mimbro de la UE. Hay que dejar constancia de que lo que acordamos en Madrid fue una lista concreta de condiciones que debe reunir Suecia para ser miembro de pleno derecho de la Alianza. Y Suecia ha cumplido estas condiciones», explicó Stoltenberg, quien recordó que «Suecia también ha enmendado su constitución y fortalecido las leyes antiterroristas y está haciendo un seguimiento para abordar las legítimas preocupaciones de seguridad de Turquía».

Estos argumentos, así como el rechazo de la Comisión Europea y de líderes como la canciller alemana, Olaf Scholza instancias de Erdogan terminaron de dar el pulso al mandato turco.

Oferta inaceptable

Básicamente, la propuesta de Erdogan era inaceptable para la UE para el proceso de estructuración de la membresía y, más aún para el contexto sociopolítico actual: con sensibilidad a flor de piel en países como Francia, Alemania, Italia o Países Bajos sobre a la cuestión. multicultural, islámica o migratoria… o las tres mezcladas a la vez. Una Turquía cada vez más islámica y con 85 millones de habitantes es una cuestión fácil de digerir en el laboratorio europeo.

La historia de Turquía y su pasión europea sale de los libros, tan solo un año después de entrar en España y Portugal. Comenzó el 14 de abril de 1987 cuando el primer ministro Turgut Özal defendió su petición de ingreso a Bruselas y esperaba hasta 1999 para lograr el estatus de país candidato y hasta 2005 para que comenzaran las conversaciones.

El Parlamento Europeo se cerró en junio de 2022 para mantener congeladas las negociaciones al vincular el fracaso del compromiso de Ankara con las reformas europeas y los derechos fundamentales, así como el «persistente incumplimiento» con el bloqueo relativo a los valores y normas democráticos.